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Bruxismo

Bruxismo

Qué es el bruxismo

El bruxismo es una parafunción mandibular persistente que se conoce comúnmente como rechinar de los dientesÉste se puede producir durante el día o por la noche. El más frecuente es el relacionado con el sueño, también el más difícil de controlar.

Las personas que tienen bruxismo aprietan fuertemente los dientes superiores con los inferiores y los mueven de atrás y a adelante y viceversa, la mayoría de las veces de forma inconsciente produciendo el desgaste de las piezas. Su principal desencadenante se sitúa en el plano psicológico aunque las repercusiones se extienden al plano de la odontología.

El paciente no suele ser consciente de que rechina o aprieta los dientes porque suele hacerlo, sobre todo, mientras duerme. Rechinar los dientes mientras se duerme se produce en determinadas fases del sueño (la fase REM).

En los casos muy pronunciados de bruxismo, el afectado presiona o rechina los dientes hasta 45 minutos seguidos con una fuerza mayor (parcialmente de más de cien kilogramos) que al masticar de forma normal. El bruxismo también puede producirse de día.

En este caso, se produce en situaciones de tensión psíquica o de concentración extrema. La presión de los dientes extraordinariamente prolongada y con excesiva fuerza que no corresponde a los movimientos de masticación naturales, no tiene nada que ver con la ingesta de alimentos, es decir, se produce con la boca vacía. La sobrecarga permanente del bruxismo puede dañar el periodonto así como la sustancia dura de los dientes.

Las fuerzas que libera el bruxismo no solo afectan a las articulaciones maxilares, sino que sobrecarga y daña también a los músculos de masticación y a los propios dientes. Además, puede provocar tensiones en la zona de la cabeza y el cuello así como dolor de cara y dolor de cabeza.

El bruxismo afecta a pacientes de todas las edades. En niños es algo muy común, que va desapareciendo con la edad, aún así hay que acudir a su odontólogo para confirmar que no existan causas que estén influyendo en el bruxismo infantil

Causas del bruxismo

En la actualidad los especialistas difieren sobre las causas que originan el bruxismo son varias las causas que pueden incentivar su aparición.

Además del estrés existen otros factores que pueden contribuir a la aparición:

  • Loshábitos del sueño.
  • Los hábitos profesionales
  • Ausencia de piezas dentales
  • Problemas de oclusión
  • La alineación de los dientes, especialmente si ésta es inadecuada.
  • La incapacidad para relajarse.

Los especialistas señalan que cada caso es diferente y, por tanto, las causas pueden diferir en cada situación. 

Síntomas del bruxismo

Los afectados raramente perciben que rechinan o presionan los dientes. Tampoco perciben los síntomas porque se producen en la mayoría de los casos de forma inconsciente durante la fase de sueño.

Solo cuando rechinar los dientes supera un punto determinado, pueden aparecer tensiones o endurecimiento de la musculatura facial. En ocasiones duelen los dientes, las articulaciones maxilares, la cara, las sienes y los oídos.

En determinados casos el dolor se puede producir en toda la cabeza. Si el rechinar de dientes se prolonga en el tiempo, las tensiones además, pasar a la zona de la nuca y los hombros.

Si el bruxismo es leve, se pueden observar señales de desgaste (llamadas facetas esmerilladas o abrasiones) en los dientes. Si rechinar los dientes se convierte en un hábito marcado, los dientes pueden volverse sensibles o aflojarse. Las coronas desgastadas se hace visibles; en el peor de los casos el diente se puede partir longitudinalmente.

La musculatura de masticación puede aumentar considerablemente debido a la sobrecarga elevada que conlleva el bruxismo y se forman endurecimientos dolorosos. La sobrecarga prolongada de las articulaciones maxilares puede provocar alteraciones que dificultan abrir la boca.

El afectado percibe una alteración de la posición del disco articular de la articulación maxilar (discus articularis) como un crujido al abrir la boca. Si el disco articular se desplaza, puede dificultar o incluso impedir que se pueda abrir la boca.

Las fuerzas que se ejercen al rechinar o presionar los dientes son inmensas. Si el bruxismo pasa a ser crónico se pueden producir procesos inflamatorios en las superficies de las articulaciones maxilares y las cápsulas articulares. En algunos casos también puede afectar a los tendones de las articulaciones maxilares. Además de afectar a todo lo relacionado con la ATM (articulación temporo mandibular), afecta también al tamaño de los dientes, debido a que el desgaste continuado produce una disminución del esmalte de los mismo.

La reducción del esmalte en casos avanzados produce exposición pulpar ó cercanía a la cavidad pulpar, hecho que presenta el síntoma de sensibilidad dental; y en casos aún mas prolongados necrosis pulpar.

Tratamiento del bruxismo

No existe un tratamiento que resuelve causas de rechinar o presionar los dientes (bruxismo). Sin embargo, se pueden paliar las molestias que provoca el bruxismo y prevenir daños subsiguientes.

  • Mediante férulas sintéticas especiales confeccionadas por el dentista se pueden proteger los dientes y la articulación evitando que se desgasten, así como proteger la articulación.
  • La férula oclusal transparente de noche siendo recomendable en algunas ocasiones su uso diurno.
  • Los ejercicios fisioterapéuticos, el tratamiento con calor y los masajes contribuyen a relajar la musculatura de masticación.

Las férulas para el bruximo no son todas iguales, dependiendo el tipo de bruxismo del paciente y su diagnóstico se confeccionará una que se adapte a su caso, siendo desde más blandas a ferúlas más rígidas. Cual fuere que sea el caso su uso debe ser continuado e indefinido. Será en las revisiones con su odontólogo el momento para evaluar la evolución del tratamiento.

Ser consciente en todo momento del bruxismo e impedirlo conscientemente conlleva un alivio a largo plazo. Es decir, debe acostumbrarse de forma consciente a no rechinar los dientes. Cuánto más se observe y corrija a sí mismo el afectado, mayor será la probabilidad de acabar con el problema.

Un calendario donde registrar las fases de bruxismo también puede ser útil. También se pueden pegar puntos de color al borde de la pantalla del ordenador, el televisor o el volante para recordar a un paciente con bruxismo que debe relajar conscientemente la mandíbula y mantenerla relajada.

La posición correcta de las mandíbulas entre sí es la llamada posición flotante. Los músculos de masticación deben quedar relajados y los dientes de la mandíbula inferior y superior no deben tocarse. La distancia entre la mandíbula y el maxilar de ser entre dos a tres milímetros. Los dientes solo deben entrar en contacto al masticar.

Evolución del bruxismo

Si el bruxismo se prolonga en el tiempo, pueden producirse daños. Los daños odontológicos más serios se puede prevenir si se logra controlar de forma consciente el bruxismo: controlar activamente el rechinar y presionar de los dientes.

Llevar de forma consecuente una férula oclusal puede evitar los daños de la dentadura. Especialmente al principio es difícil prestar suficiente atención a los movimientos de masticación y a la postura de las mandíbulas. Con el tiempo la mayoría de las personas se acostumbra a vigilar constantemente sus dientes.

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